Digo tan sólo lo que he visto....
He querido encabezar esta reflexión con este poema de León Felipe, para comentaros que no tengo más remedio que ser de izquierdas. Entendiendo este posicionamiento, como el compromiso de acciones encaminadas hacía una educación pública y gratuita, cada vez más intercultural y solidaria; que la sanidad sea universal para todo el mundo, por supuesto para los emigrantes, y a su vez gratuita; que se invierta en infraestructuras que faciliten la comunicación y el intercambio; se hagan leyes por la igualdad de sexos; que el aborto esté bien legislado y no sea un agravio que agriete la voluntad de la mujer para opinar sobre ello; la facilidad para el divorcio y los matrimonios entre personas del mismo sexo, si así lo desean; el acceso a la vivienda pública; mejor y más rapidez en la justicia; el mejor acceso a la cultura para todos... en definitiva, la consecución del bienestar de los más desfavorecidos, abandonado el matiz caritativo y que sea de justicia social. Crear un país con el mayor avance posible en las libertades individuales. Que desaparezcan las desigualdades entre los pueblos y se eliminen todo tipo de conflictos bélicos. Y que todo esto se consiga aunque sea poco a poco.
Pero teóricamente, ser de izquierdas o de derechas, siempre ha significado una determinada manera de desentrañar y vivir la vida, entendida esta como la convivencia entre hombres y mujeres. Lo que ocurre es que esas concepciones se han puesto, por desgracia, al servicio de la intencionalidad política y hasta del fanatismo partidista.
María Zambrano decía que la democracia es la sociedad en la cual no sólo es posible sino exigible ser persona. Y la mejor manera de ser persona es respetando, en libertad, nuestras coincidencias y nuestras discrepancias, ejerciendo nuestra capacidad para convivir en el consenso, el discenso y la tolerancia.
Yo tuve la gran suerte de descubrir la mayoría de estas nociones con vosotros. Eran años difíciles, la transición había comenzado, todavía la "secreta" de forma disimulada (los trajes eran horrorosos y las gafas de sol Ray Ban querían ocultar lo que todos sabíamos) se acercaba a las homilías del domingo. Mi formación que continuó en Cádiz y que aún hoy continúa, tenía las bases mamadas en aquellas reuniones, campamentos, salidas diurnas y nocturnas, donde reflexionábamos sobre la transformación social, la educación, la familia, el arte, la cultura, la política, el amor y un largo etcétera de cuestiones que estaban forradas del cariño y la tolerancia que respirábamos.
Es verdad que la izquierda, a pesar de sus contradicciones y desventuras históricas, ha sido la única capaz de poner en marcha acciones que han mejorado la vida de las gentes. Sin la gestión de la izquierda, en su sentido social, sindical, cultural y político, dificilmente se hubiesen conquistado derechos laborales, mejores condiciones de vida, avances en la igualdad entre sexos, posibilidades de educarse, curarse y sentirse protegido en la enfermedad y la vejez.
Esta manera de encarar la vida nace del conocimiento, la comprensión, la perspicacia, la intuición, y sobre todo de una infancia y adolescencia feliz, donde tus padres, maestros, amigos y compañeros te ayudan a modelar tu naturaleza. Los valores que fuimos adquiriendo nos fueron uniendo en esas razones y pudimos crecer en las distintas esferas donde hemos existido y hoy vivimos. Buen ejemplo de ello son las ideas y pensamientos expresados, y en algunos que subyacen, en los distintos artículos y comentarios difundidos en el recién inaugurado Blog.
Quiero animaros y animarme a seguir con la aventura tecnológica, soporte de imágenes nuevas y antiguas, de pensamientos compartidos y enfrentados, de nostalgias, de alguna que otra ñoñería, de verdaderas declaraciones de existencia. El medio es majestuoso para poder compartir la nueva actualidad, el presente solidario, compartido y cooperado.
Me gustaría para terminar, comentaros que después de muchos años, vuelvo a trabajar en Algeciras. Estoy en la Fundación Dos Orillas (edificio Kursaal) y comparto esta actividad con mi trabajo en Cádiz. Los jueves tenemos una programación cultural bastante aceptable. Os mandaré la programación a las direcciones de correo electrónico.
Yo no sé muchas cosas, es verdad, pero me han dormido con todos los cuentos.... y sé todos los cuentos.

