UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE

Amanece el día, las maletas preparadas y todos en el anden, inquietos por entrar en el vagón que nos llevara a Navarra,al encuentro con el Cura Agustín.
Con todas nuestras ilusiones y bien cargados de provisiones ,emprendemos nuestro viaje. En los rostros de cada uno, se podía ver alegría, inquietud y una gran sonrisa que no nos abandono en ningún momento.
Pamplona, hacia frió, pero era tal la alegría de llegar a tierras navarras que no importo.
Amanece un nuevo día, las 11 de la mañana, era él, el mismo hombre que estaba allí en nuestra Bajadilla, algo mas canoso,pero desbordante de ternura y paz. No nos lo podíamos creer estaba allí, con nosotros y en un momento besos , abrazos,era increíble nos recordaba a todos,sabia nuestros nombres y recordaba a nuestras familias.
Empezó nuestro andar por Pamplona, con un guía tan espectacular no había un rincón que no visitáramos. Como corría o andaba muy ligero, todos detrás y de vez en cuando se paraba nos contaba y proseguía,andando. De vez en cuando alguno decía “cura, ya ve si queremos estar contigo que ni una cervecita, Cruz-Campo”.
Llego la hora de almorzar y como no, un lugar acogedor donde poder hablar, recordando los tiempos vividos con ese gran pastor, tras la sobremesa,no encontramos el momento de darle los regalos que con tanta ilusión habíamos llevado para el. Un paquete de galletas Chiquilin,su cara expresaba !como se han podido acordar!
Un jersey gris comprado en la Bajadilla ,en ca Nati,una bufanda y una placa donde llevábamos el reconocimiento de toda la vieja tropa. Comimos muy bien ,reímos a carcajadas y un buen brindis con buen Pacharan.
Cae la tarde y nos tenemos que despedir,
pero la marcha nos invade, aunque Pamplona duerme temprano, habían diez a los que no les apetecía dormir. !vamos de pinchos!,cervecitas y cidra y para terminar chocolate calentito, una buena tertulia y ante todo risas. Esta claro que vayamos donde vayamos siempre nos encontraremos gentes de nuestra tierra,”pasa muchacha”y con mucha
alegría la boquerona nos saludo.
En ningún momento olvidábamos a nuestro amigo Miguel, que paseaba, comía, reía y cantaba con nosotros,(Lapi lo que te has perdio)
Un nuevo día,a la misma hora el cura se encuentra de nuevo con nosotros,por cierto llevaba el jersey y la bufanda !que bien le sentaban! y proseguimos la ruta por la ciudad, nos dirigimos a la ciudadela, fortificación amurallada y desde allí a su antigua parroquia,esta tiene forma redondeada, un gran cristo hecho de pequeñas piedrecitas (mosaico) preside el altar y a su lado una virgen que ofrece a nuestra Bajadilla, (hasta tan lejos llevo nuestra Bajadilla) y en el fondo unas vidrieras dejan pasasu hijo a los feligreses, esta virgen estaba tallada por el mismo escultor que hizo el cristo de r la luz del exterior, cada una de estas vidrieras tiene un significado( nacimiento, amor, pecado, vida...), todos salimos maravillados de tan acogedor lugar.

Conseguimos entrar en un frontón y el pelotari ,consiguió jugar a la pelota vasca con el subcampeon,
Tras el almuerzo, por cierto fenomenal y de postre juanillete,continuamos nuestra visita a la ciudad, haciendo el camino de santiago, cargados de pochas pintas y negras y algunas viendo soles y lunas juntas(aunque eran antenas parabólicas) llegamos a su parroquia " La sagrada familia" nos sorprendió que al igual era de forma redondeada, a cada lado del altar se representaba el antiguo y el nuevo testamento, todo tallado en madera, el altar lo presidia una escultura de una mujer embarazada junto a su marido, en la parroquia se respiraba un aire familiar y un olor a nuevo invadía toda la estancia.
El también nos hizo unos grandes regalos, vivir dos días inolvidables en los que se podía ver como diez de la vieja tropa siguen su estela, recogiendo los frutos de su siembra, un evangelio con la palabra de cada día, el cual prometimos leer y como no pacharan de Villa va.
La despedida fue triste pero llena de verdad y de vida.
Nuestra experiencia termino, pero seguro que nunca podremos olvidar ,su cara, su risa y su ternura en estos días de ilusiones y experiencias compartidas.
De nuevo en el anden,con la maletas llenas muy llenas de todo lo vivido,pero creernos, eramos y somos felices, pues un grupo de amigos, con ganas de reír y de compartí con la vieja tropa lo vivido, vuelven a Algecíras.
